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Nuevos locales de copas de Zaragoza

(Sergio Falcés)
22/01/2016 - 12:54 h.
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Salimos a conocer los locales que están revitalizando el ocio nocturno de la ciudad

En Zaragoza ni la crisis ni el cambio de hábitos de nuestros vecinos europeos han conseguido acabar con el ocio nocturno que, de hecho, está volviendo a levantarse con fuerza. No resulta fácil terminar con aquello que no ha sido devastado por el cierzo. Con frío, calor, viento o lluvia, nuestros locales acogen al espíritu noctámbulo del sediento y hambriento de experiencias difíciles de encontrar con el sol.

Últimamente, además, distintos colectivos zaragozanos preparan fiestas en garitos de todo tipo. De ellos hablaremos dentro de poco. Por ahora, vamos con algunos de los locales de reciente apertura más animados de la ciudad:

Al Lío Club

  • Al Lío Club

Con la música que más se escucha y se baila, los viernes y los sábados abre sus puertas Al Lío. En calle Santa Isabel, 2, en pleno Casco Viejo, se encuentra un club que está haciendo resurgir una zona que, sin ser lo de antaño, todavía cuenta con una vida muy activa. Con un público a partir de los treinta, este nuevo lugar acostumbra a estar muy animado de gente. Los viernes suelen estar dedicados al baile de la Zumba con monitores especialistas en bailes latinos.

Sala Campus

  • Sala Campus

En el número 7 de la calle Maestro Luna, desde el Casco Viejo, se encuentra este nuevo lugar de ocio nocturno enfocado al público universitario. Abre sus puertas de jueves a sábado hasta las 4.30 horas. El disc jockey, Nacho Pombrol, suele estar al frente de lo musical de este local de gran capacidad que se llena cada fin de semana. Hay consumiciones en jarras y en litros. La sala ha unido fuerzas con la emblemática Oasis y acudir al Campus a primera hora puede significar entrar luego al local de Boggiero gratuitamente.

Coconut

  • Coconut

Consumiéndose los últimos días de 2015 ha comenzado su actividad un nuevo lugar de ocio nocturno muy céntrico. Se encuentra en el número 1 de plaza de Los Sitios. Abre sus puertas desde primeras horas de la tarde con copas bien elaboradas y numerosas marcas premium. Durante los fines de semana hay sesiones DJ con música del recuerdo y éxitos actuales con sus gustos en las antípodas del reggaeton.

In Club Zaragoza

  • In Club Zaragoza

En el 25 de Doctor Horno se encuentra este local que ocupa lo que antes era el bar de ambiente Versus. Abierto hasta el mediodía, en los altavoces del autodenominado como "Electronic Matinal Club" no faltan ritmos electrónicos, house, tecno y acid con la dilatada experiencia de DJ Muster desde los platos.

Kenbo

  • Kenbo

La noche nos confunde. ¿Pero este no es el plata?. En el número 8 de calle Estébanes, desde hace 8 años, El Plata ha reabierto sus puertas que estrenaran bisagras en 1920. Y hace unos meses, durante las noches de los jueves, viernes y sábados, este histórico local es una fiesta que se hace llamar Kenbo Zaragoza. El dance, el house, la electrónica... protagonizan entonces su cabina con buenos DJs y un público especialmente joven. Durante las noches de los jueves son, además, muy habituales las fiestas de estudiantes Erasmus.

Sala King Kong

  • Sala King Kong

La sala King Kong, emblemática durante mediados de los 90, levantó su persiana de nuevo el pasado mes de septiembre. Gracias a ello Zaragoza ha recuperado un importante lugar de conciertos y sitio de reunión de melómanos. La nueva King Kong está especializada en rock y cuenta con una importante agenda de conciertos. Permanece abierta de jueves a sábado hasta las 4.30 horas y entre sus paredes solo suena música con buen criterio que hace de la noche alternativa maña todo un emblema.

Montecarlo Coffe & Gin's

  • Montecarlo Coffe & Gin

Sol y noche en este nuevo lugar que apuesta por la música comercial y al que acude gente de treinta y pico años para arriba. Donde se encontraba el Moss, en paseo Constitución, 23, acaba de abrir el Montecarlo Coffe & Gin's. Como su apellido indica no abren solo durante la noche. A los gin tonics, de los que son especialistas y de los que tienen multitud de premiums, hay que unir los cafés del día, seleccionados con criterio y muy bien servidos. También reservan salas e incluso el local completo para eventos privados.

Piccadilly

  • Piccadilly

Desde octubre es ya posible disfrutar de la marcha de Londres sin salir de Zaragoza. Piccadilly, en plaza de Los Sitios, 18, cuenta con una cuidadísima decoración que nos sitúa en los puntos más urbanos de la ciudad del Big Ben. Cuenta con dos espacios, uno de ellos entrando en lo que parece la puerta del vagón de un metro. Es habitual escuchar en las dos salas música con buen criterio a cargo de DJs prestigiosos. También asistimos a conciertos en directo como si de músicos de metro se tratase. El lugar es del todo diferente y no defrauda. Original donde los haya.

Sala Selfie

Sala SelfieEl antiguo Bedel, en la calle Santa Isabel 10 del Casco Viejo, recupera la solera que conocieron sus cuatro paredes hace unos años con nuevo nombre, Sala Selfie, y concepto, más adaptados a los tiempos que corren y con mucha gente joven como clientes habituales. Abiertos desde este verano, dan mucha importancia a los DJs, y cuentan habitualmente con el buen hacer frente a los platos de Sergio Bonilla. En la Sala Selfie es habitual beber las copas en jarras grandes para compartir con amigos. Los jueves uno puede aprender a moverse al ritmo de bailes latinos en una fiesta que se llama Tumbao y que cuenta con cada vez más adeptos.

SuperHits Zaragoza

  • SuperHits Zaragoza

Una coctelería, un karaoke, un lugar de conciertos... En calle Manifestación SuperHits apuesta por las canciones de éxito. Los viernes suelen contar con la salsa como protagonista y bailan a su ritmo. Programan sobre su escenario música en directo y realizan distintas fiestas relacionadas con música de éxito de toda la vida.

Vivalavida

  • Vivalavida

El local donde estuvieron antes El Prior y The Cavern se ha puesto de moda en el corto plazo de su año y pico de vida. Se trata de un lugar distinto dedicado, según aseguran en sus redes, al amor. Entre sus cuatro paredes es habitual ver caras conocidas de la música y la cultura como Violadores del Verso o Antílope León (uno de sus dueños). Con entrada libre, el Vivalavida está hasta arriba de gente de 23.30 a 4.30 horas con DJs que pinchan temas muy conocidos conjugando clásicos con música alternativa. No te extrañe escuchar The Black Keys, seguido de las Spice Girls, para continuar con AC/DC. Por si fuera poco, además programan música en directo y realizan puntualmente cenas temáticas. Ellos son así. Molan y lo saben.

"Apasionado del Aragón musical tengo el gran privilegio de relatar cada día este fenómeno cultural. Los conciertos, las salas y los bares son mi principal fuente de información".

Sergio Falces (@sergiofalces) es Máster en Periodismo y Comunicación por la Universidad de Zaragoza. Ha cursado en este mismo campus Magisterio de Educación Musical y tiene el título de Formación Profesional de Informática de Gestión. Combinando todo ello, conduce desde 2004 el portal aragonmusical.com. Además es uno de los coordinadores de la revista Mondosonoro Aragón y, entre otras labores, dirige los Premios de la Música Aragonesa. Muy conocedor de las redes sociales aplicadas a la cultura.

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“No queremos que El Zorro sea otro bar del Casco, con la misma música de siempre”

(Redaragon)
22/07/2015 - 9:22 h.
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Hablamos con los responsables de la reapertura de esta mítica sala

El pub El Zorro, en los intestinos de El Caracol, huele a pintura. El pasado 11 de abril cerraba sus puertas tras 23 años siendo sinónimo de buena música y fiesta. Pero fue un adiós efímero: el pasado 1 de julio El Zorro volvió a aullar y lo hizo durante 4 noches de celebración y música. El grupo zaragozano de Spaghetti Funk -como a ellos les gusta definirse- The Bronson está en el ajo: tres de sus miembros están ahora al frente del bar, que brilla con sus renovadas paredes azul brillante y sus simpáticos zorros submarinistas. Con dos de ellos –Patrizio y Víctor; Pat Bronson y Botón Bronson arriba del escenario- quedamos a hablar- gintonics mediante- en la no menos mítica terraza del Bar Chipre.

 

Pub El Zorro - actuación en directo

-¿Por qué os dio por reabrir El Zorro?

Patrizio Bronson: Cada uno tiene sus motivos, supongo. Yo no soy de aquí -Patricio nació en Italia- pero llevo muchos años y El Zorro la verdad es que para nosotros, para Los Bronson, es como nuestra casa. El primer concierto que dimos lo dimos ahí y siempre hemos tenido una relación bastante íntima con él. Además están las jam y otras cosas. Así que, cuando me enteré que cerraba, me pareció que se perdía parte de la historia musical de Zaragoza.

Botón Bronson: Yo era cliente habitual. Era como mi segunda casa, el bar al que siempre iba y cuando me enteré que cerraba me dieron los mil males: pero cómo puede ser, si parece que el bar está bien, que tiene su música, que hay gente… Y, además, ¡algún día hay que lanzarse a hacer una locura, como abrir un negocio!

-Algunos miembros del grupo también estáis involucrados en la hamburguesería The Bronson ¿va a haber relación entre ambos bares?

BB: Estamos haciendo promociones del Bronson-Zorro, rollo con la cena en The Bronson unas copas gratis en El Zorro; ya que tenemos uno al lado del otro vamos a aprovecharlo.

PB: Claro, la gente come, se siente pesada y quiere bailar… ¡Nosotros les vamos a dar la oportunidad!

-Una de las señas de identidad de El Zorro eran sus jam session ¿vais a mantenerlas?

BB: Sí. De momento ya ha habido dos y éxito total. Siguen funcionado genial, llevaban haciéndose unos cuatro años; con sus altos y sus bajos y algún cambio de estilo: empezaron siendo un poco más jazzeras y luego ya hubo reggae, rock, blues, funk… y funcionan. La verdad es que sigue habiendo un ambientazo todos los jueves.

PB: Además son muy abiertas para lo que son las jam, y eso es lo que mola de este bar. Tienen lo bueno y lo malo también ¿no? De las jam a mi lo que siempre me ha gustado, y es lo que seguimos manteniendo, es mantener esa “vida jam”: dejarlas abiertas, que fluyan. Yo que voy mucho a Madrid y Barcelona veo que los locales de jam allí son siempre un poco sectarios, siempre tocan los mismos. Aquí lo que siempre me ha gustado es que son bastante abiertas. Tiene su riesgo también: a veces está muy bien, y a veces es un tostón o tienes que bajar a alguien que se apropia del protagonismo, pero creo que es lo bonito de una jam. Para mí lo bueno es que la gente suba y toque lo que le salga. Y queremos seguir con esa línea.

Pub El Zorro - actuación en directo

-¿Y los Bronson vais a participar en ellas?

PB: Yo antes subía, ahora no me dejan -risas. El otro día fui a tocar y no me dejaron y soy el dueño del bar. Fue gracioso. Les deje fluir con su tema...

-Parece que las jam se están multiplicando

BB: Sí. Hay varios bares que las hacen, aunque enfocadas a un  solo estilo.

PB: Sí, en La Bóveda por ejemplo, aunque es jazz, puro jazz, en la Creedence también aunque más rock… Nosotros, aunque El Zorro se mueva más en la música negra, en las jam buscamos ampliar mucho: hay hip-hop, música africana, percusiones, han venido unos chicos senegaleses que hacían cosas curiosas, hace unos días vino un tipo con una tuba, instrumentos raros… Es muy variado.

BB: Además ahora vienen chicos del conservatorio, de la escuela de música. Estudiantes que vienen a tocar aquí lo que no pueden tocar en clase supongo.

-¿Conciertos haréis?

BB: Ahora en verano está todo más parado en grupos y público, pero en septiembre volveremos a programar conciertos, claro.

-¿Y Tenéis pensado traer gente de fuera o solo bandas locales?

PB: Un objetivo es mantener gente de Zaragoza, pero sobre todo abrir la programación a grupos de fuera. Eso no quiere decir que queramos desmerecer lo que se hace aquí, que hay cosas muy buenas, pero nosotros como The Bronson también tenemos la misma mentalidad: en Zaragoza nosotros ya no hacemos más de 2 conciertos al año, porque sino la gente se satura. Ganas de tocar tenemos todos, pero si repites todo el rato, tocando cada quince días, al cuarto concierto ya no  va nadie.

BB: Además, tenemos relación con muchos otros grupos con los que hemos coincidido por ahí y eso hace más fácil conseguir que vengan a tocar. Ya hay varios a los que estamos pensando en llamar. Gente interesante seguro, porque hemos coincidido con muchos por ahí.

-¿Hay una línea clara en lo musical  y a la hora de programar conciertos?

BB: De partida, sí. Pero también cada uno tenemos nuestros gustos e ideas. Sabemos seguro lo que no queremos: no queremos que sea como todos los bares del casco, con la misma música de siempre.

PB: Reggaeton no va a sonar nunca aquí, a lo sumo el Tractor amarillo… -risas.

-¿Cómo es eso?

PB: Un amigo que es Dj y vino a pinchar el otro día y se le ocurrió poner el Tractor amarillo. Tardó en vaciar el bar 3 o 4 segundos, pero el estaba orgulloso, ja, ja, ja.

-Volviendo a la pregunta…

BB: Va a ser variado, seguro. Cuando empezamos ya teníamos una lista en el correo de 300 grupos de todas partes que querían tocar. Luego lo revisas y hay cada cosa que… Recuerdo, por ejemplo, un trío de 60 años de versiones de Sabina… Pues claro, si no me gusta a mi cómo lo vamos a programar en la sala. En cambio, ayer vimos unos italianos que hacen electroswing que tienen una pinta divertida. Caben muchos grupos, siempre que sean buenos, eso sí.

PB: La idea es ampliar un poco también. Yo como músico también soy un poco así, a mi los puristas no me gustan; me gusta mezclar cosas y eso haremos en El Zorro, pero claro dentro de un abanico que sea afín.

BB: Diego, el otro socio, viene de la electrónica y estoy seguro que algunas veces haremos algo por ahí también. Estaría bien hacer una fiesta mensual de electrónica.

Los Bronson

-Y vosotros, como grupo, ¿vais a tocar en El Zorro?

PB: Hay una idea, una idea muy rara, que vamos a hacer seguro.

-Es secreto…

BB: Bueno, sí… Que Los Bronson van a tocar en El Zorro haciendo algo especial eso está claro, pero el qué es sorpresa, sí.

-¿Tenéis más ideas?

BB: Ideas siempre, pero hay que dosificarlas para que no se acaben –risas-.

PB: Si hiciéramos todas las cosas que se nos ocurren de Los Bronson quedaría uno, los otros estarían presos o muertos –ríen ambos.

- ¿Qué otras cosas nuevas habéis pensado hacer?

PB: Ya hemos hecho algunas. Hemos renovado las bebidas, por ejemplo, hemos metido mojitos que están funcionando muy bien, esta semana haremos caipirinha… La idea es meter cosas distintas que no sean lo mismo de siempre. Y también renovar el aspecto, la estética, etc., pero manteniendo las pipas de El Zorro que eso es mítico.

BB: También vamos a recuperar las mesas de fuera, que con el tiempo, cuando el bar se estancó, se dejó de hacer y, bueno, le vamos a dar una nueva vida. Esto no sé si deberiamos decirlo ya, pero vamos a hacer el antikaraoke, algo que se hace en El Sol de Madrid, pero que aquí no se ha hecho. La gente se apunta por facebook, elige un tema y canta. Igual que en un karaoke, pero no pones la versión para karaoke, pones la versión normal y la gente con el micro canta encima y ahí el técnico de sonido va jugando con el volumen, el autotune y así …Va a estar chulo seguro.

PB: Vamos a invertir bien en Autotune, gastaremos 2000 o 3000 euros en Autotune, pero merecerá la pena: ¡tendremos la ciudad con mas Cher del mundo!

Pub El Zorro - Jam Session

-¿Cómo véis la noche en Zaragoza?

PB: Ha cambiado mucho. Hay cosas interesantes, cosas nuevas. Aunque la verdad es que ha muerto mucho Zaragoza comparando con hace 6 o 7 años que era una locura. Ahora, entre semana no tienes dónde ir. La legislación ha hecho mucho, se han puesto muy restrictivos. Aunque no es algo solo de aquí, Madrid ha muerto igual, y no solo por la crisis.

BB: Yo creo que también ha cambiado la manera de salir de la gente, antes salías a ver a quién te encontrabas, qué había, y ahora si no es por un evento, que anuncia que toca tal o pincha otro, no sales.

PB: Facebook lo ha matado todo. Aunque este muy guay para unas cosas tiene cosas muy malas. Antes salías más a la calle, te veías más con la gente. Te enterabas de menos cosas y había menos información, sí,  pero había más vida social. Ahora hay mucha vida-social-virtual y mucha información pero hay gente que no ves en persona en años.

-¿Y para poder tocar o ver conciertos?

PB: Igual: muerto, muerto.

 BB: Está La Ley Seca, El Eccos, la Lata de bombillas... poca cosa, la verdad.

PB: Y luego ya la Casa del loco y el Oasis que son para eventos más grandes. El problema de Zaragoza es que hay salas o muy grandes o muy muy pequeñas. El Zorro puede estar en el medio, no podemos aspirar a conciertos importantes: ¿qué haces si se te quedan 200 personas fuera?

-¿Y Los Bronson qué andan haciendo?

PB: Preparando el disco nuevo.

BB: Todo pepinazos –risas-

PB: Entre noviembre y enero se empezará a grabar. Lo ideal es sería tenerlo ya para marzo.

-Tú, Víctor, eres de los últimos en entrar en la banda: ¿cómo es ser un Bronson?

BB: Somos 11 y hay muy buen rollo. Es una fiesta. Como negocio es una mierda, sale para cubrir gastos y ya; más con las chorradas que se nos ocurren y que siempre se hacen –risas-: que sí comprar bigotes, que sí muñecas hinchables, que un cartel de circo con bombillas… Ganar perras con los Bronson mal, pero pasarlo bien...

 
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Zaragoza late a ritmo hipster

(Beatriz Cuartero)
28/04/2015 - 12:54 h.
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Hipsters, también conocidos como modernos. Una tendencia que ha inundado el panorama nacional llenando de bigotes, camisas de cuadros, gafas de pasta y música indie todos los rincones del planeta. Zaragoza no ha sido menos. El gusto hipster se puede encontrar en numerosos locales de la ciudad, donde es posible desde tomarse un gofre casero, a acudir a una tertulia de alemán, degustar un pastel rodeado de plantas o simplemente comer una hamburguesa de colores. ¿Nos vamos a conocer qué nos espera?

TAKK Burguerbar

TAKK Burguerbar

Este local ha sido un éxito desde su reciente apertura. Quizá porque por la zona no abundan las hamburgueserías, pero también por su cuidada imagen y la originalidad de sus productos. Es casi obligatorio reservar hora para poder comer o cenar allí, ya que la sala se llena día sí, día también, aunque tienen mesas especiales para comensales sin reserva. Pero, ¿qué tiene TAKK Burguerbar? Diseño y calidad. Sirven hamburguesas en pan de colores (que el cliente puede confeccionar a su gusto), preparan postres caseros que dan ganas de comérselos enteros, organizan mercadillos...

TAKK Burguerbar está en nuestra guía de restaurantes de Zaragoza

Café Botánico

Café Botánico

En el decimonónico pasaje el Ciclón se ubica la cafetería/floristería Café Botánico. Este establecimiento ofrece a sus clientes un ambiente acogedor y relajado. Para sentarse no hay normas, ya que cada silla es diferente. Se pueden pedir tés o cafés y para que no entren solos en el estómago, en la barra aguardan unos ricos bizcochos y tartas caseras. Tiene fama su bizcocho de zanahoria. La idea de este lugar se debe a la mente creativa de Manu Azcona, quien con la crisis, agudizó su ingenio y sacó su creatividad a pasear para abrir este local indispensable en la ruta hipster zaragozana.

Café Botánico está en nuestra guía de copas de Zaragoza

Restaurante Minämi

Restaurante Minämi

En la zona de Bretón, cerca del Campus Universitario, sorprende el diseño del Minämi, sobre todo en verano, ya que cuenta con una cristalera que conecta la calle con una de sus salas. En su interior, hay tres espacios. Uno dedicado a zona de comida, y los otros dos para estar sentados tomando un café, una cerveza o una copa, dependiendo de la hora del día. Varias de las mesas llaman la atención, ya que están fabricadas con partes de bicicleta. También hay un área donde los jóvenes pueden sentarse sobre palés para hablar tranquilamente. Hablando de conversaciones, todos los miércoles hay tertulias en alemán. Das ist wunderbar!

Restaurante Minämi está en nuestra guía de restaurantes de Zaragoza

Cafetería Rincón de Momo

Cafetería Rincón de MomoTambién en el área del Campus de San Francisco. Este local invita a la lectura nada más poner un pie en él, ya que en la entrada se levantan varias estanterías llenas de libros de diferente temática y distintos idiomas. En un principio contenía una zona con parque infantil, pero ahora ya no está. Ha sido sustituida por más mesas y sillas y es que en fin de semana hay ambiente. Destacan sus batidos naturales, así como los zumos o sus gofres caseras (calidad-precio perfecto). Igualmente disponen de una larga lista de infusiones y de copas como mojitos, daiquiris o piña colada. Mientras bebéis observaréis los ojos de los personajes retratados en las paredes. También sirven bocadillos.

Cafetería Rincón de Momo está en nuestra guía de copas de Zaragoza

Bar Bu!

Bar Bu!

Junto al recientemente bautizado Museo de Goya se ubica el Bar Bu!, donde las últimas tendencias de moda y música se mezclan en su espacio y su terraza. Durante la semana ofrecen menú del día a un precio económico, que incluye primer plato, segundo, bebida, café y postre casero. Además, su oferta se amplia por la noche o los fines de semana con bocadillos, raciones y copas. Y todo en pleno centro de Zaragoza. Por las noches, muchas veladas apuestan por djs del circuito más alternativo donde los ritmos los ponen nombres como Dj Chelis o Sweet Drinkz, entre otros muchos.

Bar Bu! está en nuestra guía de restaurantes de Zaragoza

Restaurante Ric 27

Restaurante Ric 27

Este restaurante, idea de Antonio y Danielle, permite viajar a lo largo y ancho de mundo gracias a su decoración llena de encanto y, sobre todo, a sus creaciones culinarias. Comida mediterránea con mucha influencia italiana, de diseño y con una buena selección de vinos. Unos ejemplos de lo que se puede encontrar son unos deliciosos Raviolis elaborados en casa rellenos de txangurro y langostinos con salsa de cherry y calabacines o un completo Surtido de embutidos italoibéricos con queso de Sansueña y bruschetta de pan de leña con tomate y albahaca. Hay menú y platos a la carta, además trabajan con comida de mercado por lo que en cada temporada varían las sugerencias de la casa.

Restaurante Ric 27 está en nuestra guía de restaurantes de Zaragoza

Terraza Le Pastis

Terraza Le Pastis

Esta terraza florece cada primavera con la llegada del buen tiempo. Se levanta en la margen izquierda del Ebro junto al Puente de Hierro. Lanza un hechizo especial que se une a los atardeceres sobre el río. Tiene un toque francés y ofrece actuaciones en directo gratuitas de músicos de distintos estilos. Conciertos al aire libre de jazz, tsigane, folk... (sobre todo los domingos por la tarde), que se pueden disfrutar con una bebida en la mano y papas, tataki de atún u otras propuestas culinarias que incluyen un menú de miércoles a domingo. Además, en 2015, Le Pastis está de enhorabuena, ya que celebra su décimo aniversario. Habrá que estar atentos a su programación.

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Librería El Armadillo Ilustrado

Librería El Armadillo Ilustrado

Los modernos también leen. Entre sus referencias podrían estar las publicaciones de editoriales como Dehavilland o Fulgencio Pimentel. En esta librería de Las Armas, además de ver libros ilustrados, encontraréis fanzines de todo tipo, cuentos infantiles y una pequeña sección de literatura. Acercarse asegura la sorpresa ante una exposición de ilustraciones y también enterarse de los próximos talleres o cuentacuentos que aguardan en la agenda. Ya que estáis en la zona, echad un vistazo a la programación del Centro Musical Las Armas y tomaros una cerveza en la cafetería.

Beatriz Cuartero (Zaragoza, 1984) es licenciada en Historia y máster en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Zaragoza. Ha colaborado con varios medios de comunicación aragoneses. En la actualidad escribe en blogs sobre turismo y ocio.

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30 años del pub Eccos

(Sergio Falcés)
10/03/2015 - 11:36 h.
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Charlamos con Ricardo Sancho para festejar el 30 aniversario del local zaragozano

Es referencia de la música en Zaragoza tanto por lo que escuchamos allí en vivo, con especial apoyo a los músicos de la ciudad, como por lo que suena habitualmente en enlatado, con el vinilo muy presente. El Pub Eccos, desde su ubicación en el número 24 de la zaragozana calle Sevilla, ha cumplido en 2014 treinta años de conducción de manos del que sigue siendo su piloto hoy. Tres décadas de movimiento tras las que conserva intacto ese espíritu inquieto inicial. Hablamos con ese espíritu, el de Ricardo Sancho, siempre al pie del cañón.

-- Comienzas con el Eccos en 1984. ¿Cómo es ese inicio en plena década de los 80?

-- Fue un comienzo duro. De los tres socios que comenzamos sólo uno de ellos, Carlos, había trabajado en hostelería. Todo lo que conocíamos del gremio Esther y yo, los otros asociados, lo sabíamos de frecuentar a menudo los locales con música de la ciudad desde principios de los 70s. También Carlos era el más veterano de los tres.

-- ¿Influyó en la apertura la Muestra de Pop Rock y Otros Rollos que se celebró en el Pabellón Francés de Zaragoza aquel mismo año?

-- Sí, claro. Para la música fue muy importante la Muestra. Aunque también había más cosas. A los locales con música no les faltaba público todos los días y a todas horas. Siempre pinchaban música DJ´s con dos platos, vinilos de última hora, singles, maxis, LPs, y discos de años atrás.

-- El Eccos fue durante un tiempo el sitio donde íbamos a última hora de la noche, o primera de la mañana, según se mire.

-- El Eccos siempre ha cerrado tarde porque viene de una época en la que la gente salía todos los días y no tenían hora para volver a casa y más en un local que enganchaba con la música y el ambiente que registraba todos los días. Se cerraba sobre las 6 de la mañana. Daba igual el día de la semana. El tiempo que mencionas por las mañanas fue corto pero a la vez muy largo. Dieciocho meses en los que tuve que apañármelas duramente para seguir adelante. El motivo del contratiempo es largo de explicar. En pocas palabras, volvieron a tocarme las narices sin motivos.

-- En la actualidad, con una completa programación de conciertos, es una referencia para la agenda Zaragozana. ¿Qué etapas diferenciadas ha habido en la historia del Eccos en estas tres décadas y pico?

-- Es un halago ser referencia en Zaragoza, nos motiva mucho para seguir con fuerza hacia adelante. La primera etapa va de 1981 a 1984. En esos años llevaban el Eccos una pareja vasca, los creadores, Alberto e Isabel. A partir del 84 entramos nosotros y comienza la segunda etapa hasta 1995, año en que se tira todo el eccos antiguo y se hace uno nuevo. La reforma es monumental. El Eccos es actualizado a las nuevas normativas. La tercera comienza, pues, en 1995. Vuelve a ser un local potente en la ciudad. La reforma se nota bastante. Llegamos a la cuarta y última por el momento ya que en 2009 comienza con las actuaciones en directo hasta la fecha.

-- ¿Quíen lleva la programación de la sala? No es fácil programar a gente internacional como, por ejemplo, Heavy Tiger, ¿no?

-- Bueno, la llevo yo. Es muy lioso pero hay que hacerlo. Es lo que toca.

-- ¿Ha habido alguna etapa especialmente difícil en Zaragoza para sacar un proyecto como el Eccos adelante?

-- Bueno, la que estamos viviendo ahora es verdaderamente complicada y muy difícil.

Ricardo Sancho con los Mondträume
Ricardo Sancho con los Mondträume

-- Las salas os quejáis de que programar conciertos es una ruina, sin embargo seguís programando. ¿Masoquismo?

-- Ruina tampoco creo que sea. Bien, ni una cosa ni la otra.

-- Háblanos de conciertos que destacas en la historia del Eccos y algunos que van a venir próximamente de los que estés especialmente orgulloso.

-- La verdad es que hay muchos conciertos que destacar hasta la fecha. Hay muy buenos conciertos a la vista y otros a falta de concretar. Bueno, más que sentirme orgulloso son las ganas de disfrutar de todos ellos.

-- ¿Cuál fue el primer concierto del lugar?

-- El primer grupo fue As You Decide, en el que tocaba mi hijo Samuel en 2006.

-- Por cierto que tienes fama de que si hay un gran follón dentro del Eccos terminas con el asunto en 30 segundos poniendo a la gente bien firme (por muy grandes que sean). Vamos, que es imposible que pase algo en el Eccos en realidad. ¿Es real o leyenda urbana?

-- No, eso no es cierto. Se necesita mucho más tiempo y sobre todo muchísima paciencia. También muy importante a veces. Hay que ponerse en el lugar de las personas, hablar, respetar sin ser más que nadie... Esto da buenos resultados, de verdad.

-- ¿Puede hablarse de una zona en donde está el Eccos? ¿La gente que va al Eccos va a sitios como La Ley Seca y La Lata de Bombillas?

-- Estamos hablando de lugares muy especiales en nuestra ciudad y que tienen cosas en común. También el público, claro. Pero cada local tiene su filosofía y su gente.

-- ¿Cómo podría influir la posible apertura de la King Kong no solo en el Eccos sino en la zona en particular y en el panorama de conciertos y ocio nocturno de Zaragoza en general?

-- En estos tiempos que corren hay que ser muy valiente para poner en marcha este tipo de negocios. Da lo mismo donde los quieras montar. El tema está complicado.

-- ¿Cuando abriste el lugar a mediados de los 80s cómo era la Zaragoza del ocio nocturno?

Era variopinta, involucrada en todo, abierta a la música de vanguardia, a los conciertos... Ansiosa de conocer todo y compartirlo. Siempre hubo grandes bandas y buenos locales.

-- ¿Cómo se te ocurrió tal cosa? ¿Tan mal estaba todo como para meterte en semejante fregao?

-- Carlos y yo teníamos trabajo fijo, Esther se había quedado sin trabajo. La idea era trabajar para nosotros en algo que llevábamos tiempo en la cabeza.

-- ¿Cómo era ese primer Eccos y cómo es ahora?

El primer Eccos enseguida cogió ritmo. El pub por entonces tenía una decoración muy ochentera. También conocíamos a mucha gente unido con el potencial de música que teníamos los tres. Fue explosivo. En la actualidad es un islote en nuestra ciudad, una cosa muy especial.

-- ¿Cómo ha cambiado el panorama del ocio nocturno en todos estos años?

-- Ha cambiado muchísimo. No tiene nada que ver con el de ahora. En la actualidad hay muchos factores que impiden el salir por la noche.

-- ¿Cómo has cambiado tú en este tiempo en lo personal pero también en tu modo de ver el panorama cultural y de ocio de Zaragoza?

-- Hago todo lo posible por mejorar. Con lo que respecta a lo cultural estamos viviendo algo muy grande que lo recordaremos en el futuro.

-- ¿Nos puedes citar algunos momentos buenos y otros quizás menos positivos tanto para el Eccos como para ti al frente del local?

-- Todo el tiempo que ha pasado para el Eccos y para mí es maravilloso. Cuando estás en un lugar en el que te encuentras a gusto, la gran mayoría de esos momentos son buenos y sí, claro que hubo alguno no tan bueno, pero todos ellos sirven con el tiempo para ganar experiencia. Son muchos momentos. Para citar unos pocos, la verdad, es que no sé por donde empezar.

Visita:

"Apasionado del Aragón musical tengo el gran privilegio de relatar cada día este fenómeno cultural. Los conciertos, las salas y los bares son mi principal fuente de información".

Sergio Falces (@sergiofalces) es Máster en Periodismo y Comunicación por la Universidad de Zaragoza. Ha cursado en este mismo campus Magisterio de Educación Musical y tiene el título de Formación Profesional de Informática de Gestión. Combinando todo ello, conduce desde 2004 el portal aragonmusical.com. Además es uno de los coordinadores de la revista Mondosonoro Aragón y, entre otras labores, dirige los Premios de la Música Aragonesa. Muy conocedor de las redes sociales aplicadas a la cultura.

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Bares míticos de Zaragoza (2ª parte)

(Redaragon)
25/11/2014 - 11:15 h.
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En Bruto, Oh! de bailar, Central, el Fantasma... Con Sergio Falcés seguimos repasando garitos míticos de la Zaragoza de los 80 y 90

Oh! de Bailar. Foto: Jaime Galindo, El Periódico de Aragón
Oh! de Bailar (foto Jaime Galindo. Archivo El Periódico de Aragón)

Está grabado en tu mente porque no era un local cualquiera. Allí bailaste hasta altas horas, escuchaste una música que te hizo sentir muy bien, viste conciertos irrepetibles, conociste a gente especial, compartiste conversaciones interesantes... Un bar, discoteca o sala es emblemática si cuenta con mucho de lo anterior. En Zaragoza, lugar culturalmente muy activo, el ocio nocturno nos ha dejado un gran legado de locales con solera. Hace algunos días ya recordamos unos cuantos, ahora vamos con una segunda entrega de "Bares míticos" de Zaragoza.

Beethoven. Además de DJs consolidados, ofrecía música en directo. Desde San Antonio María Claret, 30-32, la sala resurgió de sus cenizas tras quemarse en enero de 1979, afortunadamente sin registrar víctimas. Fue la primera discoteca zaragozana junto a otras como Spiga's, Astorga's y Samantha's. Locales de la generación que relevaría a las denominadas como salas de fiestas. Terminaría sus días a principios de los 90 desde un nuevo local de Fernando el Católico que no terminó de cuajar.

Central. Más de dos décadas de historia de la modernidad zaragozana terminaron en la primavera de 2004 con el cierre de este histórico bar de la calle Bolonia, punto de encuentro de músicos y gente relacionada con la cultura. Con DJs pinchando a la última, era habitual presenciar también, principalmente en horario de tarde, conciertos y películas míticas.

El Central por la tarde, antes de que empezara el jaleo... Foto: Archivo El Periódico de Aragón
El Central por la tarde, antes de que empezara el jaleo... Foto: Archivo El Periódico de Aragón

DeVizio. En Doctor Lozano Monzón, 5, se encuentra la que es para muchos melómanos la mejor sala privada de Zaragoza. Cuenta con capacidad para unas mil personas, algo poco común en la capital del Ebro, y ninguna columna, dato casi inédito por aquí. Pero es que, además, la acústica es excelente para conciertos. Con casi década y media a sus espaldas ha visto pasar por su escenario a artistas como: Mano Negra, Baron Rojo, Def Con Dos y GBH. Actualmente puedes encontrártela abierta o cerrada indistintamente según cual haya sido la última orden por parte de la justicia.

El Fantasma de los Ojos Azules. Su última ubicación fue en calle La Paz, 22, aunque abriría originalmente en 1993 desde la calle Rocasolano, 14. A mediados de los 2000 cambiaría de dueños pasándose a llamar Tiger Lily. Actualmente se le conoce como El Ruso y abre de madrugada hasta bien salido el sol. El Fantasma de los Ojos Azules comenzó su actividad de la mano de los músicos Sergio Vinadé y Andrés Perruca, ambos en las filas de El Niño Gusano. El nombre tiene su origen en un rumor que se extendería por aquella zona en 1922 asegurando que por allí circulaba un fantasma. Todo un referente del indie, de la música y de la cultura y cuyo espíritu fantasmal sigue vivo hoy.

En Bruto. Nacho Royo, actual mano derecha de Bunbury, abrió en 1986 la sala que supondría una de las grandes referencias del panorama musical aragonés. Grupos internacionales convivirían con bandas españolas y locales en una programación de conciertos muy ecléctica. La buena música no terminaba con los vivos, DJs de selecto gusto musical se forjaron frente a sus platos y muchos zaragozanos aprendieron música gracias a esta sala, que contaba con un aforo de medio millar de personas. Estaba situada donde se encuentra hoy el Mile End, en la antigua calle Comandante Santa Pau, ahora calle Héroes del Silencio, nombre que viene, en parte, por haber tocado la banda aragonesa habitualmente sobre este mítico escenario.

Green. Desde el número 37 de General Sueiro, hoy calle Lacarra, este local, que persiste como lugar de encuentro de gente latinoamericana, fue parte del circuito de discotecas de los 80 e incluso mantuvo su filosofía inicial hasta bien entrados los 90, con la música más popular como referencia. A mediados de los 2000 pasó a ser habitual escuchar por sus altavoces música alternativa e incluso disfrutar de algún concierto. El local no ha cambiado mucho y es de los pocos que siguen abiertos con el mismo nombre y parecida decoración. Toda una pieza de museo.

La Estación del Silencio. Desde el número 3 de calle Catania, durante 25 años, hasta finales de 2011, este local fue referencia para seguidores de Héroes del Silencio de todo el mundo. Era habitual ver a gente de otras ciudades, países e incluso continentes fotografiando los fetiches que había entre sus paredes. Discos de oro originales, fotos históricas y hasta un traje completo de Enrique Bunbury de la gira del disco Avalancha de Héroes del Silencio. Fue, además, un importante punto de reunión de la vida musical zaragozana en particular y cultural en general. La Estación volvió a abrir sus puertas en la primavera de 2014 pero en la localidad mexicana de Metepec.

Lasser. En la calle José María Lacarra de Miguel, 41, donde está ahora el restaurante Guetaria, se encontraba esta discoteca que, como era habitual en los 80, abría los fines de semana a mitad tarde para acoger a los clientes más jóvenes. Con amplia zona de sillas y sofás y una gran pista de baile, permitía que no se sintieran mal ni los bailones ni los más apalancados.

Sala Devizio. Foto: Archivo El Periódico de Aragón
Sala Devizio. Foto: Archivo El Periódico de Aragón

Oh! De bailar. En los 80 se podía entrar a este tipo de locales con 16 aunque era bien habitual observar entre sus paredes a gente bastante más joven. En esta discoteca de camino Las Torres era tan habitual que los de seguridad hiciesen la vista gorda en la puerta como las redadas que realizaba la policía pidiendo documentación y registrando indiscriminadamente a los allí presentes. El tema El Imperio Contraataca de Los Nikis fue todo un himno en aquel local, con el DJ animando desde el micrófono.

Punto Cero. En calle Doctor Cerrada, 14-16, se encontraba esta discoteca que abrió sus puertas en 1982. Melómanos como Ramón Rojas y Coco fueron, desde su cabina, figuras estandartes de este club. Grababan desde allí el programa de radio Receptor A45 que se emitía en Radio Popular e incluso llevaban adelante fiestas temáticas de Galáctica, Fama, Cabaret, Superhéroes... Aunque las más curiosas fueron siempre las fiestas de los lunes por la tarde. Cualquier cosa podía suceder desde aquel local, incluso que acabara siendo, como ha sucedido, un supermercado.

Sevilla. En Mariano Supervía, 35, donde hoy vemos una cervecería tipo irlandés, se encontraba este sencillo local. Se llamaba Sevilla conservando, según dejaba ver su decoración, el nombre que tenía antes de ser bar nocturno. Al calor de La Estación del Silencio, y regentado por Javi Sevilla, encargado de su música, era un lugar muy adecuado para conocer nuevos grupos. Estaba frecuentado por la misma gente que La Estación, con muchos artistas zaragozanos como clientes habituales.

La Estación del Silencio. Foto: Aránzazu Peyrotau - El Periódico de Aragón
La Estación del Silencio circa 1990 (Foto: Aránzazu Peyrotau - El Periódico de Aragón)

Shaman. Referencia zaragozana del grunge, el metal y el indie (todo junto), este ecléctico bar estuvo abierto desde el Casco Viejo durante algo más de una década, hasta 2004. Su regente fue Javier Benito, hoy al frente de La Lata de Bombillas. Pocas veces un local tan pequeño en tamaño fue tan grande como punto de reunión de jóvenes melómanos de gustos tan dispares. Contó, incluso, con su propio festival, el Shaman Festival, que desde el ya desaparecido escenario del Rincón de Goya programó nombres como: Luna, Los Planetas, Manta Ray, Chucho y El Niño Gusano.

Yuppies. Desde la calle San Ignacio de Loyola, 3, esta discoteca contaba con la particularidad de tener dos plantas de gran capacidad. Fue uno de los locales de moda de finales de los 80, con la música más vendida como repertorio habitual. También fue de las discotecas más frecuentadas por gente de muy poca edad. A mediados de los 2000, la actual sala Reset rescató durante un tiempo este mismo nombre aunque con filosofía muy distinta.

De momento terminamos aquí este repaso a locales míticos de la Zaragoza de los 80 y los 90. Si todavía no lo has hecho puedes leer aquí la primera parte, en la que recordábamos garitos y discotecas como Pachá, Babieca, Pyramis, KWM, BV80... Nos despedimos con con algunos enlaces de referencia:

 

"Apasionado del Aragón musical tengo el gran privilegio de relatar cada día este fenómeno cultural. Los conciertos, las salas y los bares son mi principal fuente de información".

Sergio Falces (@sergiofalces) es Máster en Periodismo y Comunicación por la Universidad de Zaragoza. Ha cursado en este mismo campus Magisterio de Educación Musical y tiene el título de Formación Profesional de Informática de Gestión. Combinando todo ello, conduce desde 2004 el portal aragonmusical.com. Además es uno de los coordinadores de la revista Mondosonoro Aragón y, entre otras labores, dirige los Premios de la Música Aragonesa. Muy conocedor de las redes sociales aplicadas a la cultura.

 

 
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Bares míticos de Zaragoza (1º parte)

(Sergio Falcés)
11/11/2014 - 12:49 h.
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Sesión remember con dj falceitor (Sergio Falcés) para recordar algunos de los locales emblemáticos de la Zaragoza de los 80 y 90

Nochevieja de 1990 en KWM (foto cortesía de DJ Frank)
Nochevieja de 1990 en KWM (foto cortesía de DJ Frank)

Nota: Este artículo es la primera entrega. Ya puedes leer la segunda aquí: Bares míticos de Zaragoza (2ª parte)

Bares de moda, grandes discotecas que toman el relevo a las arcaicas salas de fiestas, las primeras salas de conciertos, templos de la modernidad, garitos alternativos pioneros de la ciudad... Zaragoza no es un lugar monocromático y en su ocio nocturno nos encontramos con locales emblemáticos para todos los colores. Buena parte de la cultura zaragozana está tallada en las paredes de sus locales más inquietos.

Babieca. En Juan José Rivas, 6-8, donde hoy leemos Bingo Sala Aragón, antes se saltaba por algo más que por cantar línea. En esa misma ubicación se encontraba este local puntero en la gran era de las discotecas. El lugar no consiguió superar la década de los 90, solo los primeros años, y como ha sucedido en tantos sitios, un bingo ocupa en los barrios lo que dejó una discoteca, un pub o un cine.

Bambalinas. En el número 21 de la calle Royo nos encontrábamos con la personalidad de Encarna Mihi, quien había regentado antes ya La Marioneta, en el Casco Viejo Zaragoza. Desde este nuevo local conseguiría que el Bambalinas fuese un referente de escritores, actores, músicos y futbolistas, cuyas caras conocidas animaban habitualmente sus cuatro paredes. Desde Miguel Pardeza al añorado Félix Romeo, contribuyeron a que este sitio fuese de obligada visita durante la primera mitad de los 90.

Belvedere (foto Archivo Periódico de Aragón)
Belvedere (foto Archivo Periódico de Aragón)

Belvedere. En la zona de León XIII, en María Lostal, 25, fue un pequeño bar que destacó por su apuesta firme por los sonidos en español con la premisa de su gran apertura de oídos. Allí podía escucharse música en castellano para todos los gustos. En su última época, recién comenzado el nuevo milenio, comandado por el gran mago y showman Mario Cobretti, era el último de la zona en cerrar.

BV80. Era un bar, una sala, una galería de arte... todo cabía en este local de la Madalena situado en Doctor Palomar 17-19. Allí tocó gente como Sabina y Krahe con la sala casi vacía. También importantes propuestas locales como: Especialistas, Bunbury, Mauricio Aznar y Gabriel Sopeña. José M. Valtueña, el entonces veinteañero que se la jugó abriendo el lugar comenzando los 80, publicó en 2010 Noches de BV80, una novela con todo lo vivido allí. El título del libro alude a la letra de la canción de Bunbury Negativo: "las noches del BV80 escapando a tocar". Aquel lugar fue un hervidero cultural. Su programación era diaria y en ella había música, teatro, poesía, performance... Posiblemente fue el primer café teatro zaragozano. 

Gabriel Sopeña y Ferrobós en el BV80 en 1982 (foto Colección BV80)
Gabriel Sopeña y Ferrobós en el BV80 en 1982 (foto: Colección BV80)

Dc14. Su nombre tiene que ver directamente con la ubicación del local, en el número 14 de la calle Doctor Cerrada. A la sombra de una palmera que por aquel entonces daba más bien poca sombra, se trataba de un local muy grande y el más puntero de la zona junto con el Network. Era habitual escuchar lo último en música dance. Eran grandes fans de Madonna.

El Bandido. Se encontraba en calle Catania, prácticamente al lado de La Estación del Silencio. Ahora es la sede de un club de moteros, pero en otros tiempos fue un lugar muy adecuado para conversar. Sí, sencillamente para hablar. Debido a licencias, quejas vecinales, o a saber, en El Bandido, dependiendo de su etapa, o la música sonaba muy baja o, sencillamente, no había. Era muy frecuentado por los clientes de La Estación.

El Limbo. En el Rollo, Doctor Lozano Monzón, nos encontrábamos con este sitio en el que escuchabas brit pop y grunge pero principalmente nu metal y estilos antecesores. Con Alfredo como excelente anfitrión eran tradicionales las mamadas: chupitos cubiertos de nata. En 2004 cerraba definitivamente sus puertas.

KWM. En Paseo Fernando el Católico, 70, se encontraba este lugar imprescindible en las noches tecno zaragozanas. DJ Frank, nombre ligado a la Colisseum, fue el primer disc jockey de la KWM y, de hecho, el club zaragozano fue del todo inspirador en la creación de la discoteca de Almudévar. El local pasaría por distintas etapas siendo disc jockey habitual durante años Santi Rex, vocalista de Niños del Brasil. El lugar se llamaría, comenzando ya el nuevo milenio, Kitsch, Bass Space y quizás algún otro nombre que pasaría sin pena ni gloria. Lamentablemente el amplio local esta vacío en la actualidad.

La Saganta (foto: Jaime Galindo, El Periódico de Aragón)
La Saganta (foto: Jaime Galindo, El Periódico de Aragón)

La Saganta. En la zona del Casco Viejo, número 7 de la calle Contamina, se encontraba este garito muy frecuentado por estudiantes y universitarios hasta bien comenzada la década del 2000. Eran famosas sus fiestas erasmus. Allí se grabó el cortometraje de Óscar Racero "Historia de un Caradura". También fue durante los 90 un lugar importante para la música en directo en Zaragoza.

M-Tro. En calle Casa Jiménez, nació en 1986, a partir del espíritu de La Muestra de Pop Rock y Otros Rollos, una sala en la que tenía cabida de todo. Por supuesto había música en directo con capacidad, desde la planta de abajo, para 300 personas. Pero es que, además, el local era también una tienda de ropa, de artesanía, de discos, de libros, e incluso, en algún momento, hubo hasta una peluquería. La Muestra, en 1984, supondría un importante balón de oxígeno para el panorama cultural zaragozano de la época.

Sala M-tro (foto: Jaime Galindo, El Periódico de Aragón)
Sala M-tro (foto: Jaime Galindo, El Periódico de Aragón)

Network. En plena calle Doctor Cerrada, era el local con más tirón de la zona junto al Dc14 y también el más estricto respecto a la edad de sus clientes. Con una decoración a la última y un completo equipo de luces, contaba con la curiosidad de que en los baños para chicos se orinara sobre un cristal vertical observando al otro lado perfectamente a la gente bailando en la pista y que veía en realidad un gran espejo.

Pachá. Antes con nombres como Starter y Parsifal, fue la discoteca donde acabó de curtirse el prestigioso disc jockey Santi B antes de dar el salto a la sala Oasis. Pinchó durante cinco de los ocho años, de 1988 a 1996, que estuvo abierta. También es fácil recordar a DJ Positive frente a esos mismos platos. Situada en calle Sevilla, 6, contaba con una gran capacidad. Con sesiones de tarde y noche (lo habitual en la época) era fácil escuchar al dj animar la pista con su voz. El local pasaría a llamarse Punto y Aparte. Con el nuevo nombre incluso programaría música en directo y cambiaría radicalmente de filosofía. Pero aquella etapa significaría en realidad un punto y final.

Pyramis. Hay quien sigue pensando que es una leyenda urbana pero lo cierto es que sucedió. En este pequeño local situado en Perpetuo Socorro, 11, tocó el grupo Green Day. Fue el 1 de mayo de 1993 y actuaron junto a la banda local Trip Inside gracias a la promotora zaragozana alternativa Zambombo. Fue unos meses antes de que editaran su disco Dookie con el que conseguirían fama mundial tras vender la friolera de 26 millones de copias y llevarse un Grammy. La sala contaba con muy poca capacidad pero era fácil ver en ella los directos de grandes grupos locales. Actualmente en el local hay un club de baile.

Scratch. Estaba situada en Cesáreo Alierta, 23. Era una discoteca muy visitada por estadounidenses trabajadores de la base americana. Era frecuente escuchar música de importación y ver gente negra, poco habituales en aquella Zaragoza, bailar como no imaginábamos que se podía hacer. La sesión de tarde se asemejaba mucho más a la de cualquier otra discoteca de la ciudad.

Pyramis (foto: Jaime Galindo, El Periódico de Aragón)
Pyramis (foto: Jaime Galindo, El Periódico de Aragón)

Fin de la primera parte. Ya puedes leer la segunda aquí: Bares míticos de Zaragoza (2ª parte) 

"Apasionado del Aragón musical tengo el gran privilegio de relatar cada día este fenómeno cultural. Los conciertos, las salas y los bares son mi principal fuente de información".

Sergio Falces (@sergiofalces) es Máster en Periodismo y Comunicación por la Universidad de Zaragoza. Ha cursado en este mismo campus Magisterio de Educación Musical y tiene el título de Formación Profesional de Informática de Gestión. Combinando todo ello, conduce desde 2004 el portal aragonmusical.com. Además es uno de los coordinadores de la revista Mondosonoro Aragón y, entre otras labores, dirige los Premios de la Música Aragonesa. Muy conocedor de las redes sociales aplicadas a la cultura.

 
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Alberto Moreno (colectivo Face Down Ass Up): "Me encantaría haber sido mayor de edad o tener edad suficiente para entender los conciertos de la En Bruto o las sesiones de la KWM y la Minimal"

(Sergio Falcés)
23/09/2014 - 13:31 h.
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Alberto "Sweet Drinkz" Moreno en acción

Forma parte, como disc jockey, del colectivo multidisciplinar Face Down Ass Up que organiza jornadas de música electrónica de últimas tendencias en distintos clubes. Gran conocedor del ocio nocturno es además productor, técnico de sonido, promotor de eventos... Cuando padeces de inquietud neuronal, es habitual intentar abarcar las máximas áreas posibles. Alberto Sweet Drinkz Moreno es, de hecho, de una generación de artistas que ya no reivindican el "do it yourself" porque, sencillamente, hacérselo ellos mismos es su modo natural de trabajar. Habitual de salas como la Reset y La López, casi en pañales, descubrió la noche desde detrás de los platos de La Lata de Bombillas o El Brit.

-- ¿Qué explicación podemos darle al fenómeno que supone hoy vuestro colectivo Face Down Ass Up?

Nació como respuesta a la necesidad del público zaragozano de una fiesta diferente creando una referencia local del nuevo movimiento y concepto que se estaba gestando. Ahí es cuando nos juntamos Ms Von Disko, M. Craneo y Sweet Sinners (por esa época todavía no era Sweet Drinkz) que estábamos ya dentro de las nuevas tendencias tanto musicales, como artísticas, como de club. La clave para que funcionara fue hacer algo que no existiera y que fuera pionero tanto a nivel local como nacional.

-- Supongo que, además, las cosas compartidas saben mejor.

Por supuesto. Siempre he colaborado con amigos, colegas y conocidos y como en todos los ámbitos siempre ayuda a que todo avance de una forma más natural.

-- Destaca, por favor, otros colectivos zaragozanos similares e  incluso djs nuevos que estén pegando fuerte.

Hay otros colectivos muy interesantes que dan guerra como Fokin Massive, Host, Boom Shakalaka, Rompenúcleos y Hood (del que también formo parte). Todos sus djs saben lo que se hacen y por eso destacan.

-- ¿Qué djs piensas que tienen más proyección actualmente en Zaragoza?

 

Todos aquellos que centran su interés en coleccionar, seleccionar música y compartirla con los demás dando prioridad a la técnica en vez de gritar por el micro, disfrazarse, tirar champán y convertirse en estrellas por encima de todo. Los primeros tienen proyección y me gustan, los segundos no me gustan y puede que tengan éxito momentáneo, pero no deja de ser un 'hype' caduco que pasará de moda y no valdrá nada dentro de unos años.

-- Eres dj pero también técnico de sonido y por supuesto promotor de eventos. Incluso productor.

En primer lugar soy amante de la música y eso me ha llevado a compartirla con los demás, y después de esto, a intentar entenderla para poder compartirla mejor. Por eso siempre intento abarcar nuevos mundos y crear nuevas facetas. Primero fui dj, luego técnico, luego empecé a estudiar música (aunque sigo en ello y todavía no me considero productor) y el ser promotor es una forma de buscarme la vida abarcando un poco todas esas facetas. No se puede pinchar correctamente sin conocimientos básicos de sonido y de música.

-- ¿Cómo era tu primera Zaragoza nocturna?

Yo la recuerdo como mucho más variada y a la vez mucho más “educada”. Había escena indie, escena rock, escena techno, escena house… y público para todo, que valoraba lo que se hacía y respetaba lo demás. Yo era de los que iba a todo lo que podía independientemente de la escena que fuese. Y conozco mucha gente que hacía lo mismo y lo sigue haciendo, que es la mejor forma de disfrutar la música, sin prejuicios. Estoy hablando de principios de los 00.

-- ¿Qué sitios te marcaron más en esa Zaragoza?

Me marcó mucho El Cubo, El Cairo, Reset, La Lata De Bombillas, el FIZ… Si pienso en esa época me viene a la mente siempre Chelis, cuya tienda Robot Discos también me marcó bastante.

-- ¿Qué sitios, movidas, djs, eventos... te han seguido marcando con el paso de los años?

Un poco después de la época de la respuesta anterior, Sweet Sinners ya estábamos dentro de la escena de djs y tengo muy buenos recuerdos de Desafinado, Brit, Mar De Dios, Groenlandia, Bass Space… Ahí conocí a mucha gente con la que compartí grandes momentos y con la que mantengo la amistad y la colaboración después de (aunque no lo parezca) tantos años.

-- ¿Qué destacas de la Zaragoza actual?

Destacaría Fokin Massive que sigue manteniendo la escena drum & bass/jungle zaragozana, así como Reset que hace lo mismo con la de techno. También Face Down Ass Up que seguimos con las nuevas tendencias de la electrónica y la López que mantiene el espíritu indie/rock.

-- ¿Hay algún local que sin duda mejoraría el actual panorama zaragozano?

Echo de menos todos los que he mencionado anteriormente y ya no existen. Cada uno ha dejado un hueco difícil de llenar. El último que perdimos fue el Explosivo, que también dejó un gran vacío.

-- ¿Qué diferencia ves entre la noche de aquí y la de otros sitios?

Aunque no me guste, la principal diferencia es la afluencia de gente a eventos alternativos, la gratitud del público por tener una banda o dj en directo y el respeto hacia ellos. Hablo de fuera de España, pero lamentablemente fuera de Zaragoza también pasa, la gente tiene más interés y respeto hacia lo que se sale de la norma.

-- ¿Según lo que has oído de los viejos del lugar, qué te gustaría vivir de la noche zaragozana anterior a tus noches zaragozanas?

Me encantaría haber sido mayor de edad o tener edad suficiente para entender los conciertos de la En Bruto o las sesiones de la KWM y la Minimal. O haber podido disfrutar de los buenos tiempos de la zona Bolonia/La Paz, donde, por lo que me han contado, la electrónica y el indie llenaban las calles y había gran afluencia por parte del público.

El colectivo Face Down Ass Up: Ms. Von Disko, Sweet Drinkz y Matthias Craneo
El colectivo Face Down Ass Up: Ms. Von Disko, Sweet Drinkz y Matthias Craneo
 

-- ¿Volviendo a la actualidad, cómo es una jornada de ocio nocturno para ti?

Por supuesto intento ir a todos los conciertos y sesiones que puedo (acabo de llegar de La Lata de Bombillas de ver a French Films), aunque no puedo ir a todo lo que me gustaría porque muchas veces soy yo el que está montando la fiesta o el concierto para los demás. Mi tarde-noche habitual empieza siempre en Bu! Bar con mis amigos y cuando todo el mundo se empieza a entonar yo me tengo que ir a prepararles un plan para después.

-- ¿Pinchadas tuyas que lleves en el corazón?

La primera vez que pinché en La Lata de Bombillas, que fue a su vez la primera en Zaragoza. También llevo muy dentro muchas noches del Groenlandia, otras tantas en el Brit, el FIZ de 2011 y por supuesto todas y cada una de mi club, Face Down Ass Up.

--  ¿Qué referentes actuales puedes destacar?

Ahora mismo, la Sala López por la programación de conciertos y djs si hablamos de música alternativa y Reset si hablamos de electrónica. Bu! Bar pese a ser un local pequeño siempre tiene a grandes djs locales pinchando buena música. Mi dj zaragozano de referencia siempre será Chelis, aunque he aprendido mucho también de Herbal, Iván De Ramos, Emceemismado, Göly y Ladyfunk.

-- ¿Y referentes pasados?

La En Bruto, con muchas de las bandas históricas que pasaron por ella. Pensando en los djs, me encantaría haber visto las que se montaban en KWM, Oasis o Minimal en los buenos tiempos.

-- ¿Tu club de clubes?

Tengo una gran debilidad por Manchester, así que tengo que hacer referencia a The Haçienda. Siempre ha sido mi referencia como club y aunque no fue perfecto ni mucho menos, para mí es el mejor club que ha habido en la historia. Evidentemente nunca estuve pero me gusta soñar con su leyenda. También amo Florida 135 y Razzmatazz.

Visitablog.facedownassupclub.com

 

 

"Apasionado del Aragón musical tengo el gran privilegio de relatar cada día este fenómeno cultural. Los conciertos, las salas y los bares son mi principal fuente de información".

Sergio Falces (@sergiofalces) es Máster en Periodismo y Comunicación por la Universidad de Zaragoza. Ha cursado en este mismo campus Magisterio de Educación Musical y tiene el título de Formación Profesional de Informática de Gestión. Combinando todo ello, conduce desde 2004 el portal aragonmusical.com. Además es uno de los coordinadores de la revista Mondosonoro Aragón y, entre otras labores, dirige los Premios de la Música Aragonesa. Muy conocedor de las redes sociales aplicadas a la cultura.

 
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Seis terrazas para huir del calor en Zaragoza

(Redaragon)
04/08/2014 - 15:29 h.
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Buscamos la sombra en estos locales, auténticos oasis en el desierto zaragozano

Zaragoza en verano. Una frase que nos hace temblar a muchos y más después de los primeros días de julio. El sol no tiene piedad y el calor se extiende por todos los rincones. ¿Por todos los rincones? No, existen varios puntos donde refrescarse. ¿Dónde? En las terrazas de verano. Como los vampiros, vamos a esperar a que el día vaya avanzando, rocíemonos de antimosquitos y acerquémonos a alguna de estas terrazas, que en estos meses son un auténtico oasis en el desierto.

El Corazón Verde

En el Canal Imperial de Aragón, frente al Cabezo Buenavista aguarda este moderno establecimiento. Con la mirada fijada en las aguas del canal, sus mesas se extienden para disfrutar de un pulmón verde de la ciudad. Para los que no quieran estar al aire libre disponen también de una parte interior climatizada. Sentados en sus mesas, podréis desde tomar un granizado hasta disfrutar de sus elaborados cócteles. Los fines de semana apuestan por conciertos, quedadas y fiestas. El blues les encanta, así como toda la buena música. ¡Ah! Y si decidís ir algún domingo por la mañana es fácil que os pille un vermú, un mercadillo, una matinée... Los mercadillos son el primer domingo de cada mes y cada uno es único, ya que la Run Run monta su tenderete y cada mes invita a otro puesto que lo acompaña.

El Corazón Verde está en nuestra guía de copas de Zaragoza. También puedes conocer sus actividades en nuestra agenda.

Terraza del Museo Diocesano

Esta terraza está en pleno centro, pero escondida. Hay que asomarse al patio del Museo Diocesano para descubrirla y eso que está a dos pasos de la Catedral de La Seo. Pertenece al museo y, allí, a la sombra del edificio, en su patio, se disfruta de una buena vista de La Seo que quizá no hayáis visto con anterioridad. Podéis ir a desayunar y disfrutar de un buen café para coger energías de cara al día que os espera. Además, ya que estás allí, no os podéis perder el museo, donde encontraréis obras de gran importancia artística e histórica. El horario del museo y del velador es de martes a sábados de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00 y los domingos y festivos 10:00 a 14:00h.

Conoce el El Museo Diocesano en nuestra guía de ¿Qué visitar en Zaragoza?.

Luna Morena

A orillas del Ebro, en Ranillas, este establecimiento nos recuerda a 2008, ya que se inauguró con motivo de la Expo y desde entonces ha sabido contentar a los zaragozanos gracias a su servicio. Dispone de zona exterior y otra interior, con aire acondicionado. Si os entra el hambre, no os preocupéis porque hay posibilidad de saciarlo. Una de sus especialidades son las empanadillas argentinas y las empanadillas colombianas. Si os apetece algo más fresco, también hay ensaladas, bocadillos, hamburguesas, tortillas... Además, esta terraza es un bonito lugar desde el que asomarse al Ebro para despedir al sol al final del día. Por la noche, hay música, cócteles y copas. El mismo grupo, cuenta con una terraza en recinto Expo, a pocos pasos, llamada Luna Nueva, en la Plaza Expo, 2, donde también os espera una oferta gastronómica amplia, apta para todos los gustos, donde combinan vanguardia y tradición.

Luna Morena está en nuestra guía de copas de Zaragoza.

Terraluna Terraza

En el Parque Palomar, en pleno barrio de Las Delicias, esta terraza tiene una personalidad apabullante que hace desplazarse hasta el lugar a ciudadanos de todas las zonas de la ciudad y de todas las edades. Y es que además de una estética cuidada, su agenda no para. Organizan fiestas, conciertos, sesiones de djs, mercadillos... Todo ello lo podréis disfrutar mientras saboreáis sus clásicos: frappés, cocktails y granizados. Está muy cerca de la estación de Delicias, que se deja ver de fondo, en el horizonte.

Terraluna Terraza está en nuestra guía de copas de Zaragoza.

Gran Vía y Fernando El Católico

Estos kioskos han dado un nuevo aire a la zona. Si recorréis el paseo desde la Gran Vía para llegar hasta Fernando El Católico os toparéis con hasta tres terrazas-bar, que suelen tener bastante afluencia a última hora del día. La última se ha abierto este último año, ampliando la oferta del bulevar. Si una está llena, intentad coger sitio en otra. Una vez sentados en sus mesas, veréis pasar el tranvía mientras tomáis una cerveza bien fresquita. El horario de los veladores es de 10:00 a 00:00, entre semana y de 10:00 hasta las 2:00 los viernes y sábados. Si os fijáis bien, ¿a qué ser vivo os recuerda su forma? Lo descubriréis rápidamente.

Terraza Las Ocas

Un clásico zaragozano. Y es que esta terraza-bar lleva años sirviendo de refugio a los vecinos de la ciudad que quieren huir del asfalto para disfrutar del verde del Parque José Antonio Labordeta. Se puede acceder a ella atravesando el parque a pie, aunque también se puede llegar en coche. Allí, además de una programación variada, que incluye cine al aire libre en verano, conciertos de música aragonesa o bailes de salsa, os podréis relajar en sus mesas y tomar una refrescante consumición. Destacan sus granizados con propuestas curiosas de sabores como kiwi, maracuya y piña colada. Incluso sirven cerveza con granizado de limón. La terraza bulle de actividad, así que es fácil que os sorprenda alguna fiesta o algún evento cuando os acerquéis.

Terraza Las Ocas está en nuestra guía de copas de Zaragoza.

Beatriz Cuartero (Zaragoza, 1984) es licenciada en Historia y máster en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Zaragoza. Ha colaborado con varios medios de comunicación aragoneses. En la actualidad escribe en blogs sobre turismo y ocio.

Otros artículos de Beatriz Cuartero en RedAragon

Y por continuar con las terrazas de verano no dejéis de visitar el artículo de terrazas de verano que preparamos hace un par de años o el más viejuno sobre las Terrazas del Ebro.

 
De copas

Las zonas de marcha de Zaragoza

(Sergio Falcés)
17/07/2014 - 11:42 h.
9 comentarios

Tradicionalmente y atendiendo a factores como hora de cierre de sus locales, la edad del público o sus gustos musicales, las propuestas de ocio nocturno de Zaragoza se han repartido por la ciudad en zonas claramente marcadas. Aunque hoy en día discotecas, bares y pubs se dispersan más en el mapa, el ocio nocturno zaragozano mantiene cierta jerarquía geográfica. Además, en los últimos años, factores como una legislación más restrictiva respecto a horarios y zonas saturadas, la prohibición de fumar y la crisis económica han afectado al sector, y cada una de las zonas cuenta con menos bares, más variedad, lo que la menos ha dejado en el olvido las quejas vecinales de otras épocas por la saturación.


Mile End

Los viernes y los sábados son, con diferencia, los días estrella para salir, aunque el jueves es una opción muy tenida en cuenta principalmente en el círculo universitario. No obstante, en Zaragoza es muy posible salir de bares lunes a domingo. La mayoría de lugares cierran a las 3.30h aunque puedes optar a un suculento bonus extra gracias a los bares con licencia de discoteca que permanecen abiertos hasta las 6.30h.

Para los jóvenes

Los más jóvenes han cambiado sus hábitos. Las discotecas y sus sesiones de tarde han dado paso a locales más pequeños. No son pocos los veinteañeros que siguen utilizando bares y pubs como puntos de reunión a pesar de la nueva cultura del botellón. La música, bailar y el calor de un bar son reclamos difícilmente sustituibles. En la actualidad la palma se la lleva la zona del Casco Viejo que en locales de distintos ambientes consigue aglutinar a jóvenes de gustos muy diferentes pero las mismas ganas de disfrutar del ocio nocturno.

Jueves universitarios

Zaragoza es ciudad universitaria y eso queda patente en su ocio. El jueves es el día predilecto para vivir este ambiente desde distintos pubs como los del Casco Viejo. No hay que perderse alguna de las fiestas erasmus que organizan habitualmente bares como el Fox, en Cesareo Alierta, el Point, en plaza Salamero, y en la discoteca Mile End, en calle Héroes del Silencio (antes calle Comandante Santa Pau). El pub irlandés Bull McCabe's, en calle Cádiz, es, cualquier día de la semana, un importante punto de reunión de estudiantes erasmus y zaragozanos que quieren conversar en otros idiomas en torno a unas pintas.

Variedad en La Zona

En la denominada como La Zona nos encontramos con un público algo menos joven que sobrepasa fácilmente los treinta. Entre Sagasta y Constitución cuenta con locales más alternativos como el Súper 8, en José María Lacarra, así como lugares para bailar sin descanso como el Buddha y el Tiffany's Music Hall, los dos clubes más cools, ambos en la calle San Vicente Mártir. El Canterbury, presente en Áctur Salamero, también se encuentra en Cesario Alierta junto a otros locales con confortables terrazas como El Cielo y El Ábaco. En torno a la Plaza de los Sitios hay también lugares de moda como el Centrick Club Café, en Arquitecto Magdalena, el Hanna Fritz, en calle Mefisto, y el New Moss, en paseo Constitución. Para los amantes de la buena música, el Linacero Café, en Arquitecto Madalena, es una buena opción para tomar algo durante el día o, incluso, la primera de la noche.


Bar Bacharach

El ambiente más alternativo

La música alternativa no está reñida con una copa bien preparada. Disc jockeys de calidad y hasta música en directo nos encontramos en locales como El Poeta Eléctrico, en Residencial Paraíso y El 35 Gin Club, en Madre Vedruna. No hay que alejarse mucho para entrar, en Calle Bolonia, al Candy Warhol que desde hace una década es lugar más que obligado del ambiente indie junto a salas de referencia como La Lata de Bombillas, en María Moliner. Muy cerca de la lata, en Calle Sevilla, La Ley Seca apuesta también por la música en directo en un ambiente más rockero. En Espoz y Mina hay dos locales, El Bacharach y La Casa Magnética, sin duda imprescindibles para entender plenamente el ambiente alternativo zaragozano. El Jane Birkin, en Méndez Núñez, también cuida mucho su música y la programación de sus disc jockeys y el Pub el Zorro, en el Centro Comercial El Caracol, acompaña las noches zaragozanas los siete días de la semana.

Copas tranquilas en Bretón

La zona en torno a Tomás Bretón, principalmente las calles Luis Oro y Concepción Arenal, cuenta con locales tranquilos donde poder tomar algo relajadamente como el Dan O'Hara's, La Gramola, El Rincón de la Música y el Café Voltaire. En el Malasombra podemos escuchar música del recuerdo, principalmente centrada en los ochenta, y en La Luna, rock clásico. El Juan Sebastian Bar, además, ofrece una completa agenda de monólogos y actuaciones. Los repertorios musicales de El Alambique de la Sabina y La Buhardilla, ambos bares en calle Lorente, son lo suficientemente animados como para hacer que tus pies cobren vida propia.


Café Voltaire

El Royo

Esta zona puede darse por desaparecida aunque conserva bares con solera como el Posturas y El Atrio que cuentan con una gran afluencia.

San Juan de la Cruz

Esta fue zona rockera hasta la médula y actualmente conserva filosofía así como algunos locales míticos de la calle San Juan de la Cruz como el antiguo Kezka, ahora con el nombre de Lone Star. El Puerto de las Ánimas, en calle Santa Teresa, es digno sucesor de aquel Teatro de las Ánimas. También sigue presente Las Jarras, en José Rivas. En la misma calle nos encontramos más rock con el Harlem Café Rock, el Sputnik y el Asgard Territorio Vikingo, locales todos ellos de la Ruta del Rock de Zaragoza. No hay que olvidar la sala Zeta, icono impasible del rock, abierta de lunes a viernes desde su ubicación de calle Latassa.


Sala Zeta

Zumalacárregui

El Desguaces, en la misma calle Zumalacárregui, es el último reducto de una zona zaragozana extinta a día de hoy.

Bares latinos

Con música latina para todos los gustos, clases de baile gratis y una buena parte del público de origen latinoamericano, la sabrosura está más que presente en Zaragoza. El Latin Palace (sala 976), en la calle Ricla, es uno de los lugares de referencia del ambiente latino. Allí al lado, en calle Dato, el Troppico es otro sitio que no debe dejar de visitar quien quiera dejarse llevar por estos ritmos. La Diosa Latina, en avenida Cesáreo Alierta, se ha especializado también en el mundo latino. Desde el paseo Independencia, Los Porches, enfocado a un público maduro, se "latinoamericaniza" cada domingo por la tarde-noche.


Latin Palace

Antigua Zona Heavy

Los más rockeros todavía pueden disfrutar de la antigua zona heavy, ahora más abierta a todo tipo de público. La sala Utopía ofrece conciertos y música heavy de todos los tiempos desde la calle Luis del Valle. Al lado, sin buscar demasiado, encontramos el también clásico Infierno's. Y no muy alejado, en San Antonio María Claret, el TNT Rock apuesta por el rock pensado para todos los gustos. Naturalmente, todos estos locales pertenecen a la ya mencionada Ruta del Rock de Zaragoza.

La Madalena

El barrio de La Madalena es de los pocos lugares en los que poder bailar animadamente rock, fusión, folk... El Refugio del Crápula, en calle Mayor, es sin duda la referencia en ese sentido. No obstante, para quienes prefieren disfrutar de una buena conversación, otros bares como el Trapalas, en calle Mayor, y La Urbana, en Calle Pelegrín, son muy propicios para tomarse la noche con calma. En calle Cortesías nos encontramos dos bares contiguos, el Dixie y el Vinagre & Rock, con buena música y buen comer, a partes iguales.

Zona de San Miguel

Los bares y pubs cercanos a la plaza y calle de San Miguel tienen poco o nada que ver con lo que fue aquella zona en los 80 y 90. Actualmente nos encontramos con locales de filosofías muy variopintas. Para los amantes de la música del recuerdo, La Caja Tonta, en calle Comandante Repollés, ofrece ritmos retros desde su local decorado con juguetes y fetiches característicos de la televisión española de los 70 y 80. Revival también en el Blue Note, en paseo La Mina. La música del recuerdo, aunque en clave de petardeo, sigue siendo la protagonista del Época Dorada, en Calle Heroísmo, y de todo un clásico como es el Linares, en calle Marqués de Lazán, un pequeño local que dispone de una gramola desde la que el público elige lo que quiere escuchar. Los bares de la Calle Asalto, frente al Río Huerva, cuentan con ambientes tranquilos durante el día y de bailoteo por la noche. Disponen también de terrazas. El último en cerrar la zona es el Tierra Café, desde la calle San Miguel, uno de los locales de moda con la música más escuchada como excusa para llegar a casa muy tarde.


Alice Kyteler

Doctor Cerrada

Antigua zona de música tecno y modernidad zaragozana, los locales en torno a la calle Doctor Cerrada nada tienen que ver hoy con lo que fue aquello. Bares tranquilos como el Alice Kyteler, en la misma calle Doctor Cerrada, el Café Escocia, en Laguna de Rins, y el Kherson, en calle Marcial, son tres ejemplos. La zona es hoy también un lugar donde disfrutar de la música latina con bares de referencia como Latin Palace, en calle Ricla. Es además la zona de bares de ambiente de Zaragoza con locales de reunión de gays y lesbianas como el Versus, el más popular desde Doctor Horno, y el Imán o el Women Pub, en calle Fita.

Para los más trasnochadores

Para los que quieren alargar la noche hasta el final, locales emblemáticos como El Plata y el Oasis Club Teatro abren sus puertas hasta bien pasadas las 6 de la mañana con la música de baile por bandera. La sala Reset, con la misma filosofía, trasnocha con su base de operaciones en la calle Luis Bermejo. La discoteca Supernova, en una línea similar, ha sido la última en abrir sus puertas en avenida Ranillas. La Sala López, en Sixto Celorrio, desde la terminación izquierda del Puente de Piedra, es hoy el lugar de moda para saltar hasta altas horas de la noche al ritmo de la música independiente más conocida. Y el Café Daluxe, en plena Plaza del Pilar, es todo un clásico para bailar sin complicaciones. Por su parte, la sala Zeta apuesta por una noche muy larga de puro rock. También alargan: The Royal Club, antiguo Café Hispano, en camino Las Torres, El Moma, en César Augusto, y Mile End, en calle Héroes del Silencio.


Sala López

 

"Apasionado del Aragón musical tengo el gran privilegio de relatar cada día este fenómeno cultural. Los conciertos, las salas y los bares son mi principal fuente de información".

Sergio Falces (@sergiofalces) es Máster en Periodismo y Comunicación por la Universidad de Zaragoza. Ha cursado en este mismo campus Magisterio de Educación Musical y tiene el título de Formación Profesional de Informática de Gestión. Combinando todo ello, conduce desde 2004 el portal aragonmusical.com. Además es uno de los coordinadores de la revista Mondosonoro Aragón y, entre otras labores, dirige los Premios de la Música Aragonesa. Muy conocedor de las redes sociales aplicadas a la cultura.

 
De copas

Santi Rex: 35 años de cultura nocturna

(Sergio Falcés)
11/06/2014 - 12:59 h.
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Santi Rex. Foto: Gustaff Choos

Texto: Sergio Falcés
Fotos: 
Gustaff Choos // Jaime Galindo // Rogelio Allepuz // Ángel de Castro

Carisma y voz principal del grupo zaragozano Niños del Brasil, Santi Rex, visible y cercano desde los locales más inquietos de Zaragoza, le debe a la cultura de bares una gran parte de sus conocimientos musicales. Claro, que los locales zaragozanos no están en menos deuda con él ya que han sabido nutrirse ampliamente de sus neuronas creativas. La música en directo, los djs, las conversaciones entre melómanos… todo suma y prácticamente 35 años de ocio nocturno le han hecho crecer a Santi hasta convertirse, más allá de su faceta como músico y discjockey, en un verdadero erudito cultural, siempre un paso adelante, como referencia de la modernidad zaragozana que sigue siendo a día de hoy. Mr. Rex tiene siempre mucho que contar.

-- Santi, han sido muchos años descubriendo lugares inquietos, escuchando música y disfrutando del ocio nocturno. ¿Pero cómo empezó todo?. ¿Cuál fue ese primer local que te marcó de verdad?

-- El primer bar al que tuve verdadero interés en ir fue el Escaparate, en la calle Moncasi, un pequeño sótano lleno de sueños y recuerdos. Allí conocí a muchos amigos, como con los que después montaría mi primera banda, Condición Humana, con la que actué allí el día de San Jorge de 1983, creo recordar, o la segunda y más conocida, John Landis Fans. Y conocí también allí a muchas otras personas maravillosas, como Mauricio Aznar, Javier Losilla... Había otros locales históricos, como El Plató, el BV-80 o el Rose... pero el Escaparate fue el inicio de mi interés por la música.


La Piedra de Blarney. Foto: Ángel de Castro

-- ¿Y el último que hizo mella en ti?

-- Evidentemente si hablamos en pasado, La Estación del Silencio ha sido mi casa durante 25 años... Por la música, su ambiente, la gente, sus dueños, sus camareros... Digamos que la mitad de mi vida ha pasado en la Estación. De ahí me viene el que estoy más a gusto detrás de la barra o de la cabina de un bar, que delante.

-- ¿Qué grupos, discos y estilos han calado más en ti gracias a la influencia de los bares?

-- Más que grupos o estilos, yo creo que me han marcado discjockeys. Chema Bernad en el Zoo, Jordi Lord Sassafras en Pachá, Cachi en el Rose, Julio A. Cuenca en el Central, Boch en la Estación del Silencio -que me enseñó a escuchar pop-, el Traper en el Pandora y demás bares de la calle La Paz... Me gustaba cuando los bares tenían discjockeys residentes, alguien que conducía toda la sesión y daba forma y sentido al local. Bueno, eso pienso yo, que iba a los bares por la música. O no iba por la música también...


Buitaker. Foto: Jaime Galindo

-- ¿Y en las facetas de directo que bandas te han marcado más desde Zaragoza?

-- Relativamente reciente me impactó ver a Echo and the Bunnymen en la Multiusos. Y los Ramones, por supuesto. Y Suede, y Placebo, y The Mission, y Prince, y WASP, y Michael Monroe... Y Amaral abarrotando el Príncipe Felipe, y Fangoria haciendo todos sus éxitos en la Plaza del Pilar, y el año del pregón del Bunbury...

-- ¿Y conciertos tuyos?

-- Obviamente, el concierto de Niños del Brasil que más ha marcado a todo el mundo fue el que dimos con Héroes y Las novias en la Romareda en 1991 ante 20.000 personas. Pero yo casi que me quedo con llenar dos días seguidos la En Bruto o con otros dos llenazos que hicimos en el Oasis. Y la última edición del Festival Benéfico Tejiendo Esperanzas en La Casa del Loco, en donde actúo aparte de Niños del Brasil, fue especialmente grata y emotiva.

-- ¿Alguna pinchada tuya en Zaragoza que no olvidarás jamás?

-- Recuerdo muchas. Muchísimas. Era muy divertido, por ejemplo, pinchar con Bunbury en la Estación, cada uno en un plato, intentando chafar y sorprender al otro en cada canción. Se conseguían así unas sesiones increíbles. Pero creo que lo más curioso fue la única vez que he pinchado en La Casa Magnética con vinilos (¿Agus, por qué no he vuelto?). Como los Lps pesan mucho y ya soy perro viejo, cuando pincho vinilos sólo llevo singles y me planté con una ridícula bolsa con apenas 50 singles. Agustín se quedó mirándome un poco desconfiado, preguntándose si iba a tener suficiente para toda la noche. Le dije que sí, que tranquilo, que todos eran buenos, hasta las caras Bs... Efectivamente me sobraron temazos. Y cuando terminé todo el mundo se puso a aplaudir. No sé si era normal en el bar, pero me da que no (risas).


Devizio. Foto: Rogelio Allepuz

-- ¿Hay algún momento especialmente álgido para ti respecto a clubes, locales y bares en Zaragoza?

-- Muchos. Yo no era muy de Doctor Cerrada cuando tuvo su esplendor en la segunda mitad de los 80s, por ejemplo, pero íbamos por allí a probar nuestras maquetas porque aquellos bares sonaban de muerte. Siempre recordaré la época del "Like a Prayer" de Madonna, de ir a bailar sólo esa canción al DC-14. Y me encantan también los pequeños reductos, como El Mar de Dios, que era una joyica. De mis mejores pinchadas como dj de pop creo que fueron allí.

-- Esos son muchos años de cultura nocturna, ¿no?

-- Pues contando con que ya tengo 50 y a los 15 ya me echaban del Rose por ser un crío sin un duro... pues muchos años. Yo tuve la suerte de parecer algo mayor y que entonces las legislaciones no fuesen tan estrictas o se hiciese más la vista gorda. Hoy por hoy, por mi edad, me habría perdido todas las actuaciones del Plató, por ejemplo, como Parálisis Permanente, Derribos Arias y el Aviador Dro. Y seguramente sería una persona diferente. Y si la Estación del Silencio era como mi casa, El Central era como la casa de mis amigos. Un lugar de conexión y de eclecticismo, digno sucesor del original Caligrama, que se abrió en un principio con el ambicioso planteamiento de bar-librería-sala de exposiciones. Los 80s realmente fueron increíbles para aquellas cosas. Y toda aquella zona: El Cairo, el Apotheke...


El Pachito. Foto: Jaime Galindo

-- ¿Qué cambios destacarías en todo este tiempo?

-- No quiero parecer un abuelo recalcitrante, pero sí, sin duda: todo tiempo pasado fue mejor. El peor cambio del ocio nocturno de esta ciudad, y de todas, es que la música ha dejado de interesarle a la gran mayoría del público. Si te tomas dos cervezas, hasta puedes volver a oír la misma lista de reproducción... algo patético. La música hortera, fácil y comercial es la que predomina y gusta en la sociedad actual. Los reductos poprockeros cada vez sobreviven peor. Y eso que ésta fue una ciudad bandera en lo que a música se refiere.

-- Ciudad de referencia musical gracias en realidad a la gente que ha creado su vida cultural

-- ¡Uy! Yo siempre he ido a los bares por los amigos, como Conchi en la Zeta y Andrés en la En Bruto, que era fantástico como dj. Era maravilloso tener una sala así con rock para bailar. Y lo de camareros y músicos siempre ha estado muy relacionado. Como Copi en la En Bruto, Pedro Novias en el Tal y Cual (creo recordar), Sergio Vinadé en El Fantasma de los Ojos Azules, Fernando Frisa y los chicos del Gol de Nayim en el Candy Warhol, El Luto del Rey Cuervo y su Teatro de las Ánimas, Sergio Algora en la Estación, Enrique Moreno en el Bacharach y el mismo Pedro Andreu en El Central.


La Pascualilla. Foto: Jaime Galindo

-- Y no han sido pocos los empresarios que han invertido en un ocio relacionado directamente con la música, ¿no?

-- Julio y Juan, por ejemplo, crearon un ambiente maravilloso en el Mar de Dios -con Encarna, siempre bella, en la barra de arriba--. Como Suso y Paco en El Escaparate; Telex en el Ilium; Urko en el Paradis; Óscar y la Rocker en el Crom; Tito en el Bandido; Agustín en La Casa Magnética; Jorge Puyuelo en el Pop, el Pulp o el Jarvis; David en el Pequeño Café del Rock...

-- ¿Qué destacas del panorama de bares actual?

-- No salgo mucho, la verdad, o eso me quiero creer (risas). Como me hago viejo, cada vez me gusta más el rollo vermut y terraza, beber, picar y charlar, como en El Corazón Verde, el Vinagre & Rock o L.A. Comedia. Voy a ver conciertos, como los de los jueves en El Casto Café, con una programación de quitarse el sombrero. El Eccos, La Lata de Bombillas, La Ley Seca... Para charlar y estar tranquilo con los amigos, el Harlem o El Puerto de las Ánimas. Y para pinchar, desmadrarme y hacer el indio, el Alquimia sin ninguna duda. Ahora mismo es el único que me parece divertido.


Café Universal. Foto: Jaime Galindo

-- ¿Y algunos sitios imprescindibles para vivir la música y el ambiente de hoy exprimiéndolo a tope?

-- Lo de exprimir a tope lo dejo ya para el zumo de naranja del día de después (risas). Mis últimos desmadres reconocidos creo que han sido en la López con los maravillosos Starkytch Pinchadiscos, algún postconcierto en la Oasis con el grandísimo Santi B. y mi última pinchada en el Alquimia en la que, modestamente, estuve genial (risas).

-- ¿Qué sueles pedirte en la barra? ¿Has cambiado de gustos con los años?


Metro. Foto: Jaime Galindo

-- Suelo beber cerveza. Pero he de reconocer que me gustan todos los alcoholes. Solos, mezclados, revueltos, con sal, con picante, con lo que sea, pero sin tónica. He bebido durante años Four Roses con Bitter Kas, que está delicioso (risas). Luego pasé a mezclarlo con Coca Cola porque en ciertos bares me miraban raro. Luego empecé a alternarlo con whisky y últimamente he vuelto a la infancia y bebo ginebra con Coca Cola, que me encanta, pero me sienta fatal.

-- ¿Se es viejo para salir por la noche?

-- Supongo que sí. Pero entonces, decides empezar a salir de día, que parece que es más respetable. Yo salir es que no salgo. Voy a ver algún concierto o a algún amigo que pincha... ¡y luego me lío! (risas).

-- Aconséjanos, por favor, un plan para un sábado cualquiera en Zaragoza

-- Vinilos con vermut en Linacero Café. Caña y pepinillos en el Vinagre & Rock. Menú y café en L.A. Comedia. Paseíto hasta el Harlem. Conciertazo en el Eccos y hasta el centro andando para rebajar un poco y coger con gusto el primer chupito en el Alquimia. ¡Y ahí ya puede pasar de todo!. Los jóvenes pueden continuar en el Páramo, la sala Zeta... o irse a casa a estudiar para ser unos hombres de provecho, ¡no como yo!.


Desastre. Foto: Jaime Galindo

-- Y si nos calzamos un Delorean y pasamos los 140 km/h retrocediendo 30 años… La noche supongo que sería bien distinta

-- A ver.... A finales de los 80s podría haber sido... quedar con Nacho en la Plaza San Francisco, perrito caliente con bien de Tabasco en el Timple, cervezas en el Bandido y en la Estación del Silencio, cena en la Bodega del General, carajillo exótico en el Crom, visita obligada al Central, ir al Cairo a buscar a los que se nos han perdido, bailoteos rockeros en la En Bruto, bocata mastodóntico en el Serlos, para terminar en algún antro inmundo maravilloso como el Hendrix, o el Laberinto, o La Gruta o lo que estuviese abierto en aquella época... y a esas horas.

-- ¿Se te queda algo en el tintero, Santi?

-- No he nombrado el KWM, donde fui dj durante 4 años. Los más excitantes de mi vida, supongo. El templo de la modernidad y la evasión. Maravilloso. Sinceramente, creo que tengo un ángel de la guarda más grande que la Romareda, al que nunca podré estar lo suficientemente agradecido por haber cuidado de mí en tantas ocasiones.


KWM. Foto: Jaime Galindo

 

"Apasionado del Aragón musical tengo el gran privilegio de relatar cada día este fenómeno cultural. Los conciertos, las salas y los bares son mi principal fuente de información".

Sergio Falces (@sergiofalces) es Máster en Periodismo y Comunicación por la Universidad de Zaragoza. Ha cursado en este mismo campus Magisterio de Educación Musical y tiene el título de Formación Profesional de Informática de Gestión. Combinando todo ello, conduce desde 2004 el portal aragonmusical.com. Además es uno de los coordinadores de la revista Mondosonoro Aragón y, entre otras labores, dirige los Premios de la Música Aragonesa. Muy conocedor de las redes sociales aplicadas a la cultura.

 

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