4. La naturaleza en la alta montaña aragonesa

Flora de los prados alpinos

Aster alpinus, margarita presente en los pastos pedregosos de la cordillera Ibérica.
Piso nival en el Pirineo.
Mapa de distribución de la alta montaña en Aragón.
El hielo transforma los frutos que llenan en otoño la montaña, como estas gabarderas o rosales silvestres (Rosa canina L.).
El macizo de Monte Perdido es una de las zonas montañosas más espectaculares de Aragón.
En lo más alto del Pirineo, la nieve permanece incluso en verano.
Siemprevivas en las grietas de los roquedos, a 3.000 metros de altura.
Enebro rastrero.
Nardus stricta.
Dryas octopetala, rosácea formadora de suelo.
Salix reticulata.
La flor amarilla de la imagen es Caltha palustris
Saxifraga oppositifolia.
El colorido de las flores compite con el de las mariposas que se alimentan de su polen.
Narcissus pseudonaucissus.
Iris xiphioides, el lirio del Pirineo.
Podemos denominar vegetación alpino-nival a la que habita en el piso alpino, una pequeña franja que recorre nuestro Pirineo por las zonas más altas de las montañas, a partir de los 2.300 metros de altitud hasta los 3.404 metros de la cumbre del Aneto, la mayor altura de la cordillera. Pese a ser una reducida extensión de los Pirineos, guarda el 25% de todas las especies vegetales existentes.

Nos referimos a "piso" cuando hablamos de una zona de la montaña comprendida entre dos altitudes y que posee una vegetación determinada. El piso alpino se llama así por la similitud de esta zona con la cordillera de los Alpes que se ha tomado como referencia.

En líneas generales estos pisos bioclimáticos en el Pirineo se dividen así:

uPiso basal, de 330 a 999 m.s.n.m. (metros sobre el nivel del mar)

uPiso montano superior, de 1.000 a 1.699 m.s.n.m.

uPiso subalpino, de 1.700 a 2.299 m.s.n.m.

uPiso alpino o nival, de 2.300 a 3.400 m.s.n.m.

Climatológicamente, el piso alpino, se caracteriza por fenómenos como el hielo y deshielo, temperaturas muy bajas con una media de 2 grados y con nevadas incluso en verano, lo que provoca que el período vegetativo, en el que ocurre el crecimiento y la reproducción de la especie, en años más rigurosos sea muy corto. Las variaciones importantes de temperatura, que pueden oscilar hasta en 20 grados en un día, con noches de 10 grados bajo cero y una temperatura máxima diurna de 10-15 grados y la intensa insolación marcan las duras condiciones de vida en este ecosistema. Otro factor climático importante es el viento que deseca el ambiente favoreciendo la pérdida de humedad. Si todo esto fuera poco hay otras circunstancias negativas a las que están expuestas las plantas alpinas como el movimiento de rocas del suelo donde se asientan sus raíces, o los múltiples cristales de hielo que actúan como perfectos proyectiles impulsados por el viento chocando contra las plantas situadas en las crestas y lugares más expuestos.

Frente a toda esta adversidad las plantas se han adaptado o directamente han desaparecido. Las que se han quedado han desarrollado curiosas y complicadas, a veces, adaptaciones al medio. Un mecanismo muy utilizado y exitoso es el almohadillado, al no levantar en altura están menos expuestas al viento y además al estar apretada al suelo no pierde el cotizado suelo. La Androsace vandellii, es una especie que además de formar una apretada almohadilla, tiene las hojas blanquecinas y repletas de pelillos para protegerse de la fuerte insolación y no quemarse con los rayos de sol. Otra curiosa adaptación es la que ha desarrollado una especie de siempreviva (Sempervivum arachnoideum), un cojín carnoso con unos finos pelillos blancos que la cubre asemejándose a una tela de araña; de ahí su nombre científico, con el objetivo de protegerse de la luz. La Silene acaulis se pega tanto al suelo que parece un musgo, no en vano su nombre común es musgo florido. Una de las pocas plantas leñosas que se atreven a ascender hasta las cumbres es el enebro rastrero (Juniperus comunis variedad nana), un pequeño arbusto que no levanta en altura y que ahorra energías no creciendo mucho y que puede vivir a 3.000 metros de altitud.

La escasez de plantas también se debe a la falta de suelo, de hecho las plantas buscan los resquicios en los que han estado estercolando los sarrios.

Un buen representante de pastos en suelos rocosos es la gramínea Festuca gautieri, una hierba formadora de suelos que con su amplia red de raíces sujeta el suelo. Al amor de su proximidad podrán crecer otras especies. Es habitual en pendientes importantes, en las que sólo vemos rocas, pero que si las apartamos encontramos debajo un suelo fértil que se ha ido ocultando por elevación de la piedras por el efecto del hielo-deshielo. Similar a esta son Festuca eskia y Nardus stricta, esta última especie la encontramos en zonas húmedas y en ambientes anaerobios (sin oxígeno) muy similares a las turberas.

En el piso alpino habitan algunas especies de distribución boreoalpinas, es decir que habitan en zonas árticas y alpinas, es el caso de Dryas octopetala, planta de la familia de las rosas que forma extensos cojinetes y que no encontramos fuera de los Pirineos.

En el techo de los Pirineos, en el Aneto, podemos encontrar una especie con unas bonitas flores rosas, se trata de Saxifraga oppositifolia.

Abrigada en cantiles rocosos se prodiga una madreselva de montaña (Lonicera pyrenaica), cuya abundante floración blanca adorna las primaveras de las altas cumbres. Y en las zonas donde corre el agua en primavera una hermosa planta de ambientes fontinales, la hierba centella (Caltha palustris) llamada así por el intenso brillo de sus amarillas flores.

Mención aparte merecen los sauces de montaña, árboles enanos auténticos bonsáis que generalmente no levantan dos dedos del suelo. Cuesta creer que estén emparentados con los sauces llorones, hermosos y grandes árboles que se han plantado en parques y jardines. Las rigurosas condiciones del clima les han obligado a adaptarse y vivir durante años pegados al suelo. Toda suerte de raicillas de estas plantas, Salis pyrenaica, Salix herbacea o Salix reticulata, actúan como fijadoras de suelo asemejándose a una red que cuando llueve o se derrite la nieve, la tierra que arrastran en el agua es sujetada por esa red quedándose fijada en el suelo y evitando así las torrenteras.

Más numerosa y variada es la flora de los prados subalpinos y montanos, prados creados para ser utilizados como pasto para el ganado, en ellos encontramos narcisos (Narcissus pseudonarcissus), orquídeas como la sambucina (Orchis sambucina) o el vistoso lirio (Iris xiphioides) que tapizan el suelo con una verdadera alfombra de colores.

Anterior | Siguiente

 
Más contenidos destacados en RedAragon

Estrenos y cartelera de cine de la semana

Estrenos y cartelera de cine de la semana

Cartelera de cine Zaragoza, Huesca y Teruel.

Conciertos en Aragón

Conciertos

Agenda de conciertos en Zaragoza y otras capitales de Aragón. La música que viene.

Revista RedAragon

Revista RedAragon

Ya puedes descargar el número 23 de la revista RedAragon con la agenda cultural de octubre.

Periferias Huesca 2018

Periferias Huesca 19.0

Del 18 al 28 de octubre el festival Periferias se centra en el eje temático del "género"

25 Experiencias Turísticas en Aragón en 2017

Experiencias Turísticas en Aragón

25 originales experiencias para disfrutar de otra manera de los paisajes y patrimonio de la comunidad aragonesa.

Agenda infantil

Agenda infantil

Títeres, cuentacuentos, talleres y otras actividades para toda la familia en Zaragoza, Huesca y Teruel.

Quiz Pueblos

Juego: ¿Cuánto sabes de Aragón?

Adivina a que pueblo o ciudad aragonesa pertenece cada foto en nuestro juego online.

Los destinos turísticos más visitados de Aragón

Turismo. Los + visitados

Los destinos turísticos más visitados de Aragón.